viernes, 26 de julio de 2013

La venida de Cristo


             La venida de Cristo, es un acontecimiento que la mayoría  de los creyentes espera en un lapso breve.  Probablemente, esto se deba a  los sucesos  mundiales que vemos a través de los medios de comunicación: Terremotos, guerras, hambre, enfermedades, inundaciones,  calamidades,  epidemias,  aluviones, sediciones, etc.,  los cuales  Jesucristo anunció  a los apóstoles, en el capítulo 24 del libro de Mateo.  Gran parte del pueblo  que se declara evangélico,  asegura  en sus predicaciones y sermones que la venida de Cristo,  que muchos denominan  “rapto”, se  manifestará en cualquier momento. Pudimos  averiguar  que para proclamar  la venida de Cristo cercana,  se basan  en algunos pasajes bíblicos, como por ejemplo,  la parábola de la higuera, la cual dice así:  “De la higuera  aprended la  parábola:  cuando ya su rama se enternece  y las hojas brotan, sabéis  que el verano está  cerca.  Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas”  Fácilmente nos damos cuenta que el texto no define claramente  qué  es  lo que está cercano. Otro pasaje bíblico, en el cual se fundamentan para  anunciar  la venida de Cristo cercana, esta en el libro de Apocalipsis,  “el que da  testimonio de estas cosas, dice: ciertamente vengo en breve.  Amén, sea así. Ven: señor Jesús.” (Apoc.  22:20)

 

          Una de las tantas versiones que estos hombres tienen del suceso  que estamos analizando, es que  Jesús aparecerá en cualquier momento y se llevará a su pueblo al tercer cielo,  para que allí se realicen las  bodas del cordero, mientras en la tierra ocurra la gran tribulación.  Posteriormente, no tienen claro lo que va a suceder: algunos aseguran que van a reinar para siempre en el cielo;  otros dicen que volverán con Cristo para que se inicie el reinado cristiano en la tierra y que finalmente, Jesús vendría al término del milenio a buscar a su pueblo para llevárselo definitivamente al cielo.  Si esta teoría fuese cierto Cristo vendría CUATRO veces a la tierra.


Todas estas suposiciones de lo que ocurrirá  o no en un futuro próximo  demuestran, una vez más, la importancia de las palabras de Jesús, cuando dijo: “Escudriñad  las escrituras,  porque en ellas os parece encontrareis la vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5: 39)  Mucha gente hoy lee la Biblia, sin preocuparse de entender el verdadero significado de ella y la palabra “escudriñar”,  precisamente nos ayuda a comprender la escritura.  Escudriñar, según el diccionario significa: “Investigar minuciosamente” y sus sinónimos son: Indagar, rebuscar, preguntar, informarse, averiguar.  Como puede usted darse cuenta escudriñar las escrituras no es sólo leerlas y aplicarle el significado que a nosotros nos parece bien. Escudriñar no es esperar cómodamente que alguien nos explique lo que no entendemos y quedarnos con la idea de que la explicación que nos dieron es la correcta.    Lamentablemente,  esto ocurre con frecuencia en  todos los pueblos  que se autodenominan  evangélicos,  que todos creen lo que el otro dijo o tienen como infalible la palabra del pastor.  No comprueban bíblicamente lo que le están enseñando y sin detenerse a averiguarlo, entregan esa enseñanza  a otras personas, y de esta manera trasmiten muchos errores de interpretación, por no escudriñar las Sagradas Escrituras.

            Comenzaremos por examinar la idea que existe, incluso entre gente que no es evangélica,  de que el mundo se va a terminar luego, debido a los acontecimientos predichos por el Señor Jesús, en el capítulo 24 de Mateo, donde los apóstoles le preguntaron:  “¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo? Y Jesús les respondió con una advertencia importante, que muchos han pasado por alto: “Mirad  que nadie os engañe.”  ¿Se ha preguntado alguna vez por qué Jesús comenzó el sermón profético con esta frase de advertencia?  Destacamos  que no es la única advertencia de engaño, sino una de muchas que el Señor dejó para que no seamos simples  y  no creamos a toda palabra.  En los siguientes tres versículos, esto es del 5 al 7, encontramos lo siguiente: “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo yo soy el Cristo y a muchos engañarán.  Y oiréis guerras y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aun no es el fin.  Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestilencias y hambres, y terremotos por los lugares.”   Jesús nos enseña que no hay que turbarse por todos estos acontecimientos, porque a pesar de todo lo que vemos en el mundo, todavía no es el fin.  Por lo tanto no hay que confundirse o inquietarse por lo que está  pasando, porque como dice el versículo 8: “y todas estas cosas, principio de dolores”.
     
            Escudriñaremos  una cita o concordancia  “i” que encabeza la frase “que no os turbéis”.  Esta nos lleva al libro segundo de Tesalonicenses, capítulo 2, versículo 1 al 4, que también nos advierte: “Empero os rogamos, hermanos, cuanto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento a él, que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca.  No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, oponiéndose y levantándose contra todo lo que se llama Dios, o que se adora;  tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios”.



Como se puede entender, el apóstol Pablo  se refiere al tema de la venida de Jesucristo, también con  una advertencia  de no dejarse engañar, dando a conocer que no vendrá sin que antes se muestren los hechos antes mencionados.   En virtud de lo expuesto, surge inevitablemente la pregunta ¿cómo Cristo va a venir luego,  si recién estamos en principio de dolores  y el mismo nos advierte que,  a pesar  de lo que esta pasando, aun no es el fin?  Siguiendo  con las advertencias, nos vamos al libro de Lucas, capítulo 21, versículo 8, donde dice: “Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos”.  ¿Cuántos pastores, predicadores, conferencistas, líderes  o  "maestros", proclaman y enseñan, que el tiempo está cerca?  Sólo basta conectar la radio  o el televisor y la gran mayoría de ellos lo hace.

Examinemos ahora al tema de la parábola de la higuera, que constituye una de los fundamentos más utilizados para  asegurar que Jesús viene pronto.  En Mateo, capítulo 24, versículo 32 dice: “De la higuera aprended la parábola: cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas”.  Para su propia confusión, estas personas que tan leído  tienen  Mateo 24, han interpretado que lo que está cercano, y a las puertas, es la venida de Cristo.  Como no acostumbran escudriñar, les es más fácil adivinar -en el sentido de juzgar por suposición o intuición- o simplemente repetir lo que otro dijo, sin comprobar si es correcto.

Si lee Lucas, capitulo 21, versículos 29 al 31, vera lo siguiente: “Díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los arboles: cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.  Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el REINO DE DIOS.” Finalmente, hemos llegado a lo que verdaderamente está cercano.  El reino de Dios, del cual profetiza Isaias, Daniel, Miqueas, Haggeo, y el Apocalipsis.

           El otro fundamento, en el cual se basan estos acelerados profetas, es en Apocalipsis, capitulo 22, versículo 20, donde dice: “El que da testimonio de estas cosas, ciertamente vengo en breve. Amén, sea así.  Ven, señor Jesús”.  Vamos a escudriñar o buscar la concordancia “d” que encabeza la frase “ciertamente, vengo en breve”.  Esta cita nos lleva al versículo 7 del mismo capítulo, que dice así: “y he aquí, vengo presto.  Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”.  De este versículo 7, se desprende la concordancia “a”, que nos lleva al versículo 11 del capitulo 3, que dice: “he aquí, yo vengo presto.  Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”.   Ya estamos ante recomendaciones individuales.  Si seguimos la concordancia “j” que encabeza la frase “retén tu corona”, nos vamos al capitulo 2, versículo 25: “Empero la que tenéis, tenedla hasta que yo venga” y la siguiente cita, que se desprende de la frase anterior nos aclara  que la venida que está cerca, es la venida de Jesús, a cada uno de nosotros, en forma individual.  Esta es la cita “b”, que encabeza la frase “yo venga”,  finalmente nos lleva al versículo 3 del capítulo 3, que dice:  “ACUÉRDATE PUES DE LO QUE HAS RECIBIDO Y OIDO, Y GUÁRDALO Y ARREPIÉNTETE. Y SI NO VELARES VENDRE A TÍ COMO LADRÓN Y NO SABRÁS EN QUE HORA VENDRE A TÍ”.

           Como vimos anteriormente, basándonos absolutamente en la Biblia, lo que está cercano no es la venida de Cristo, sino el reino de Dios.   Es importante aclarar que la Biblia no niega la segunda venida de Jesús, menos nosotros, pues si lo hiciéramos estaríamos contra  lo escrito.

Nuestro objetivo principal es el siguiente: el que predica, enseña o habla en el nombre del Señor, que lo haga con un profundo y  bien fundamentado conocimiento de las Sagradas Escrituras y que no transmita su ignorancia cuando entregue el mensaje divino, porque aquello confunde o hace errar a otras personas. Es por este motivo, precisamente que otras religiones o doctrinas, se ríen  de los que se proclaman evangélicos, porque hablan lo que escucharon decir, predican lo que no saben y  anuncian a los cuatro vientos un acontecimiento que, bíblicamente, no puede ocurrir pronto.  Si la venida de Cristo sucediera ahora, el inspirador de la Biblia sería un mentiroso o se estaría contradiciendo y como sabemos, Dios no se contradice ni se equivoca.   La parábola de la higuera, que escudriñamos anteriormente,  refleja claramente el plan que Dios tiene para la humanidad: un reino incorruptible de justicia y paz, que durará mil años, sobre la tierra.
      
           Si  analizamos lo que Jesús nos enseñó en el padre nuestro, buscaremos la cita “m”, que encabeza la frase “venga tu reino”, la cual nos lleva a Mateo 3:2, que dice:  “Y en aquellos días vino Juan el bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo:  arrepentìos, que el reino de los cielos se ha acercado”.   En la palabra “acercado”, hay  varias concordancias que nos hablan del reino de Dios.  La más reveladora es Daniel, capitulo 2, versículo 44: “Y en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá; y no será dejado a otro pueblo este reino; el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá  para siempre.”




 Del versículo anterior se desprenden varias concordancias que buscaremos a continuación,   Daniel  7, versículos 14 y 27, agregan: “y fuéle dado señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su reino que no se corromperá.”  “Y que el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del altísimo; Cuyo reino es reino eterno y todos los señoríos le servirán y obedecerán.”  El  versículo anterior  nos aclara que el lugar  donde se realizará este reinado será la tierra y que,  además, todos los pueblos, naciones y  señoríos de la tierra se someterán al reino de Jesucristo.

            Otra cita bíblica, que nos confirma  lo anterior, se encuentra en el libro de Miqueas 4:6 y 7, que dice:  “En aquel día, dice Jehová,  juntaré la coja y recogeré la amontonada y a la que afligí:  y pondré a la coja para sucesión y  a la descarriada para nación robusta:  y  Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sión  desde ahora para siempre"  si usted esta leyendo Miqueas,  vaya al versículo 1 y lea hasta el 4:  “y acontecerá en los postreros tiempos,  que el monte de la casa de Jehová, será constituido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos.   Y vendrán muchas gentes, y dirán: venid y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas: porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová.   Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá fuertes gentes hasta muy lejos: y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para  hoces: no alzará espada gente contra gente, ni más se ensayarán  para la guerra.  Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente: porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.”  Lo que acabamos de leer, nos muestra que  la palabra de Jehová,  saldrá del pueblo de los santos que estará gobernando la tierra y se extenderá a todas las naciones.   Habrá paz y tranquilidad,  es decir, no habrá nada que temer y la guerra no existirá.   Este reinado,  tendrá una duración de mil años, como lo explica el capítulo 20 del libro de Apocalipsis.

            Es  importante que usted lea el capítulo completo y se dará cuenta que hay un orden de acontecimientos, que no dejan ninguna duda que el juicio final –sinónimo del fin del mundo y la venida de Cristo- se llevará cabo después que el milenio haya terminado y Jesús haya reinado,  como lo enseña Pablo en el  libro primero de Corintios, capítulo 15, versículo 24 y 25:  “Luego el fin;  cuando entregará el reino a Dios y al padre, cuando haya quitado todo imperio, y  toda potencia y potestad.  Porque es menester que el reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies”.   El  término del reinado cristiano, es una de las pocas referencias que tenemos acerca de la proximidad del juicio final y  de la segunda venida de Cristo.

La  pregunta del millón es la siguiente  ¿cómo va a venir Jesús ahora, si  según la Biblia  tiene que ocurrir el reinado de justicia y paz, antes de su venida?   Hablando hipotéticamente, si Cristo viniera luego, como la mayoría de los pastores o líderes afirma, tendría Jesús  que llevarse a su pueblo, después venir a dejarlo para que reinara y al término del milenio, venir a buscarlo otra vez.  Si fuera así habría una tercera y cuarta venida de Cristo que no existen en ninguna parte de las Sagradas Escrituras.

           Hay un versículo que nos llama poderosamente la atención  y lo encontramos en el libro de Marcos, capitulo 13, versículo 32: “empero de aquel día y la hora, nadie sabe;  ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el hijo, sino el padre”.  Ni siquiera los ángeles del cielo saben cuando vendrá Jesús, ni Jesús mismo sabe cuando será  enviado. Solamente el Padre sabe el momento exacto. Entonces  ¿por qué se anuncia la venida de Cristo a voz en cuello?  ¿Acaso estos predicadores tienen más privilegios que Jesús y el Padre se lo reveló a ellos, pasando por alto a su propio hijo?  ¿Están ellos en el secreto de Dios, por encima de Jesucristo?  Es imposible que ellos sepan cuando viene Jesucristo, puesto que sólo Dios lo sabe.  Del versículo 32 que revisamos se desprende una concordancia que nos lleva al libro de Los Hechos, capítulo uno, versículo 7, que dice lo siguiente: “no toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el padre puso en su sola potestad……”  el  versículo anterior es totalmente dedicado a todas las personas que, con una enorme jactancia e ignorancia, anuncian cercano dicho suceso.

           Existe una contradicción vital entre lo que estos líderes religiosos hablan y lo que hacen.   Aun para los impíos es conocida su predicación, anunciando la venida de Cristo en las radios y espacios televisivos que han comprado.  Si usted pone atención y escucha lo que hablan, no pasará mucho rato hasta que le soliciten  ofrendas o aportes en dinero para levantar nuevos templos, comprar nuevas radios o como en el caso de los que aparecían en vida visión en la señal  2, de televisión abierta, para comprarse el canal.   Y la pregunta  del millón nuevamente es: ¿para que necesitan comprar nuevos canales de televisión, emisoras radiales  o construir nuevas iglesias, si ellos anuncian que Cristo vendrá en cualquier momento?  Y ¿para qué los proyectos a futuro, si considerando su predicación, no alcanzarían a llevarlos a la realidad?   Estimado lector, como usted ha notado,  los argumentos que ellos utilizan  para anunciar la venida de Cristo y para pedir ofrendas, son totalmente falsos y fuera de la verdad bíblica.




            Últimamente,  la mayoría de los líderes y pastores han cambiado de predicación.  Ya no insisten en la venida de Jesús cercana, sino que ahora aseguran que van a “conquistar” Chile para Cristo  y dan a entender que ellos son los que van a reinar en la tierra, bajo la dirección divina.  Para nadie es un secreto que su objetivo principal, aunque muy disimulado, es sacarle dinero a los que ignoran las Sagradas Escrituras y a los simples de corazón.  Hablan de “impactar”
Impactar no es hacer llover oro en las congregaciones, impactar no es ir con una pistola y pararse frente a la casa de gobierno, amenazando quitarse la vida, impactar no es querer ser candidato a presidente de la republica, impactar no es sacarse el vestòn y empezar a darle vestonazos y soplidos a los seguidores, impactar no es tener un canal “evangélico” y estar todo el día pidiendo ofrendas y donaciones, sin embargo, todavía estamos esperando que se manifiesten en ellos las señales que tienen que cumplirse en todos los que han creído verdaderamente en Jesús y en el evangelio. “Y estas señales  seguirán a los que creyeren:  en mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”   (Marcos 16: 17 y 18)  Cuando los cojos salten, los ciegos vean, a los mancos y amputados les crezcan nuevos brazos o piernas, los mudos hablen, los sordos escuchen y los inválidos se levanten de sus sillas de ruedas, en presencia de cualquier persona –ojalá médicos- que atestigüen que verdaderamente hubo un milagro, sólo entonces se puede hablar de prodigios y milagros.  Un prodigio o milagro no es que a alguien se le quite un dolor de cabeza, de espalda o de estómago como las sanidades que ellos afirman se producen en sus fiestas de alabanza o en sus congresos y reuniones y que a nadie le constan realmente, solo entonces  impactaràn y conquistaran gentes para Cristo y recibirán el reconocimiento y gloria de hombres que tanto desean, pues se han quejado que no los consideran como a ellos les gustaría.

Ellos mismos dan testimonio que no han creído ni se han convertido a Dios, por su ambición, sus disoluciones y porque ninguno de ellos puede realizar sanidades o señales como las que Jesús hacía y que él aseguró que mayores cosas harían los que creyeran en él.  El único milagro que hacen en sus reuniones o en televisión es juntar miles o millones de pesos en horas o pocos días, sin trabajarle un día a nadie, siendo que el Apóstol Pablo que era un verdadero siervo de Dios, trabajaba con sus manos y evitaba ser mantenido con el fin de no ser carga pesada para nadie, y para no desprestigiar o poner escándalo al evangelio.  (Los Hechos 18: 1-3; cap. 20 33-35; 1 Corintios 9: 10-12; 2 Corintios 12: 14; 2 Tesalonicenses 3: 6-12; etc.

            Estimado lector, es tiempo que abra sus ojos al verdadero evangelio, libre de avaricia y engaño y despierte para creer en Jesús y formar parte de los planes divinos.

            Dios le bendiga.


miércoles, 24 de julio de 2013

¿POR QUÉ EL GUÍA ESPIRITUAL TIENE QUE SER CASADO?

        Dios desde tiempos muy antiguos instituyo el matrimonio en el ser humano, él dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo, a lo cual le dio el trabajo de ponerle nombre a toda bestia, ave y animal que el había creado, no encontrando ayuda idónea para el, y el relato Bíblico sigue diciendo que Dios lo había Hecho dormir a Adán y tomo  una de sus costillas e hizo una mujer y se  la trajo al varón diciendo que el hombre dejara padre y madre y se allegara a su mujer, y serán una sola carne. (Génesis 2:18-24), por estas razones los hombres de Dios entendieron que él había constituido el matrimonio y por ende un hogar, para que ellos procrearan y tuvieran descendencia y así poblar la tierra.
        
         Mas adelante en el éxodo de Israel, el Señor Jehová puso guías espirituales, entre ellos Aarón el cual también tenia su familia, hijos a los cuales les enseño a ministrar las cosas de Dios, el sacerdote Eli también ministraba en el altar y  tenia familia, y eso no era impedimento  para realizar su misión de sacerdote, casos como el de Samuel, Zacarías (casado con Elizabeth madre de Juan el bautista) son dignos de imitar por todos los que quieran llevar una vida entregada a Dios. O acaso será deshonroso tener una esposa, no dice la escritura que el que halló esposa halló el bien, y alcanzó   la  benevolencia de Jehová (Proverbios 18:22)

         Viendo estos ejemplos cave hacernos una pregunta ¿Por qué hoy día hay prohibición a los sacerdotes de contraer matrimonio? Si Dios aprueba este vinculo.  Si hoy día el jefe de la Iglesia Católica dice ser sucesor de Pedro (según ellos fue el primer papa) ¿por que no sigue el ejemplo de su antecesor? (pedro era casado, Mateo 8:14).
        
          Jesús también dijo en una oportunidad (mateo 19:3-11) que el hombre dejaría su hogar para formar otro y se uniría a su mujer y serán dos en una carne, también el apóstol Pablo enseño con respecto a la soltería, a la viudez y al matrimonio, dando su parecer en alguna oportunidad  y otras por mandamiento, diciendo:”…bien es al hombre no tocar mujer. (2) Más a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer” (1 corintios 7:1,2). En este capitulo encontramos como el apóstol aconseja a los hombres de corinto (porque había mucha depravación) A permanecer solteros si tenían el Don de continencia, y si no, tenían que casarse, que era mejor que quemarse (irse al lago de fuego).

 Pablo da estas alternativas en cuanto a la unión de personas de distintos sexos, él no esta excluyendo a hombres que tengan algún cargo, como el de ser sacerdote o guía espiritual, al contrario, si examinamos lo Que le aconsejó a Timoteo en su primera epístola Cáp. 3:1-7 donde dice: ”Palabra fiel: si alguno apetece Obispado, buena obra desea. Conviene, pues, que el Obispo sea irreprensible, Marido de una mujer, solicito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar; no amador del vino, no heridor, no codicioso de torpes ganancias, sino moderado, no litigiosos, ajeno de avaricia; que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad; (no esta hablando de hijos espirituales)
 (Porque el que no sabe gobernar su casa, ¿Cómo cuidara de la iglesia de Dios?) no un neófito (aprendiz), porque inflándose no caiga en juicio del diablo. También conviene que tenga buen testimonio de los extraños, porque no caiga en afrenta y en lazo del diablo.”

 Fíjese que es de suma importancia saber guiar el hogar para así poder guiar la iglesia de Dios. Todas estas palabras que aparecen en este capitulo, tales como “irreprensible, solicito, templado, etc. Usted le puede buscar el significado en cualquier diccionario y así comprenderá con mas profundidad el requisito que Dios les EXIGE a los lideres religiosos.

 Y la palabra de Dios descubre a estas personas que prohíben lo que Dios aprueba, estábamos leyendo el capitulo 3 de Timoteo, ahora veamos el 4 dice: ”Empero el espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostataran de la fe escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios; que con hipocresía hablaran mentira, teniendo cauterizada la conciencia. Que prohibirán casarse, y mandaran abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad.”

         Estos lideres que prohíben las cosas que Dios aprueba, son personas que no tienen la dirección de Dios, por ende el Espíritu de Dios no los puede guiar, ¿y porque enseñan y la gente les cree?, estos lideres enseñaron a sus discípulos a no casarse, contradiciendo lo que dicen las sagradas escrituras, Pablo le hablo a los Hebreos y les dijo que el matrimonio es honroso en todos y el lecho sin mancilla (hebreos Cáp.13:4). En el Sacerdocio judío o Hebreo eran todos casados y en el Sacerdocio Romano son todos solteros, es aquí donde uno se da cuenta que ellos no son los que Dios Eligio para ministrarle.
        



Con lo que hasta aquí ha leído, en su mente empezaran las preguntas ¿Por qué tanta depravación en los que dicen ser ministros de Dios? (cualquiera sea la religión “cristiana”), ¿porque los sacerdotes son pedofilos, homosexuales,  las monjas son lesbianas, (a otras les nacen hijos y los abortan), .y hacen todo tipo de aberración contra su prójimo? ¿Porque se permite en el pueblo que dice ser evangélico a obispos y pastores homosexuales? Y sus  mismas  congregaciones amparan y callan este tipo de prácticas. Es tiempo que la verdad salga a la luz y toda estas cosas tiene que ser sabidas por las personas que están siendo enseñadas por esta entidad religiosa.
        
         Estimado lector, las sagradas escrituras son inspiradas por el Espíritu Santo y ellas no mienten, dice Pablo en la segunda carta que le envió a Timoteo Cáp. 3:17 ”Toda escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra”.

         ¿Piensa usted que estas personas sean verdaderamente HOMBRES DE DIOS? ¿Estará equivocado el Señor? ¿Habrá cambiado de opinión y su palabra la habrá acomodado a los tiempos actuales para que las personas se sientan bien?
        
         Si en esta religión “universal” hay muchos errores gravísimos, tales como: bautismo a infantes, celibato sacerdotal, veneración a las imágenes y a las reliquias, preocuparse mas de la tradición que de la palabra de Dios, infalibilidad del papa etc. ¿Cuánto más en las religiones paganas y sextas que día a día proliferan a través del mundo?

         No en vano él señor Jesús dijo: “Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15) él no vino con pancartas ni letreros, sino a enseñarnos las buenas nuevas para la salvación de nuestras Almas.


inserto hoy 19 de junio de 2018: 
           este escrito lo hicimos hace varios años (2012), en el cual expusimos los riesgos que se producirían por no atender a las sagradas escrituras y solamente dejarse llevar por las tradiciones de los hombres, vea como  la iglesia predominante en Chile solamente, se  esta viendo envuelta en tantos escándalos y corrupciones, pedofilia, Sodomía, perversión, acoso sexual y muchos otros actos de pecados en lo que a materia religiosa se refiere, y esto no significa que nosotros somos enviados de Dios o iluminados, como lo hemos dicho en otras oportunidades, solo nos guiamos por la palabra de Dios la cual es fiel y verdadera.

        todo lo que esta escrito en las sagradas escrituras tendrá un fiel cumplimiento, aunque pasen los años y se extinga toda esta humanidad, la biblia se cumplirá, Mateo 24:35 dice que el cielo y la tierra pasaran mas mis palabras no pasaran, el profeta Isaias también hablo acerca de que su palabra jamas pasaría (40:8).

               es necesario y urgente que todas estas personas religiosas que están abusando de sus fieles de diferentes maneras se arrepientan de sus pecados y se conviertan de sus ídolos mudos al Dios único y verdadero, solo así se aplacara la ira de Dios, dice la escritura en Lucas 8:17 "pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y que salga a la luz".

                hoy hay mucho profesores, orientadores, psicólogos y consejeros que van dando charlas por empresas, colegios y auditorios, en como cuidar y formar nuestros hijos, no teniendo la experiencia ni capacidad para guiar y formar hijos por la sencilla razón que ellos no los tienen, es mas  hay muchos que no les gusta estar con niños, ni siquiera soportan a sus hermanos menores.
con estos pocos argumentos que le hemos mostrado es una prueba suficiente para que los lideres religiosos reflexionen en la biblia y dejen de andar enseñando cosas que ellos no practican pues no tienen experiencia, no es lo mismo leer algo, que vivirlo en carne propia.

          están fácil terminar con estas anomalías, solo escudriñando las escrituras y el matrimonio sera honroso en todos como dice Pablo, Señores sacerdotes permitan que el Espíritu Santo llene su vida, para que así se acabe este mal, que ha tantas personas que un día confiaron en ustedes les a causado daño irreparable.





              Dios le guarde                                                                             




viernes, 9 de noviembre de 2012

La Pena de Muerte ¿Verdadera Justicia o Acto Cruel?


     La pena de muerte es, sin duda, un tema controversial.  Cada vez que ocurren crímenes horrendos, violaciones o asesinatos de niños surge el debate en Chile sobre si debería o no volver a aplicarse la pena capital.  Cada persona tiene su argumento para estar a favor o en contra de ella.  Los que están a favor dicen que son los delincuentes los que están aplicando la pena de muerte en las calles asesinando y robando a personas de trabajo, amparados por la justicia chilena que no los castiga de acuerdo a sus crímenes.   En cambio,  los que están en contra argumentan que “nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona”,  que su aplicación no cura las heridas de las víctimas y no soluciona nada, que si se reinstaurara en Chile significaría un retroceso en la cultura, en la humanización y en el desarrollo de la sociedad y que, además,  es ineficaz para frenar la delincuencia.

     En Chile y bajo el gobierno de Ricardo Lagos, la pena de muerte fue sustituida por presidio perpetuo calificado, en el 2001.  En la justicia militar se mantiene su vigencia solo para delitos que se cometan en tiempos de guerra.  Una encuesta hecha en el 2009, por en Centro de Encuestas La Tercera, reveló que el 63 % de los encuestados estaba a favor de aplicarla en casos de extrema crueldad.  Todos sabemos que las encuestas no son del todo confiables, sin embargo la realidad que nos rodea, las noticias y la inseguridad en las calles son pruebas suficientes para saber que la delincuencia ha aumentado en forma impresionante en nuestro país.  Todos hemos visto por televisión, como los delincuentes son dejados en libertad por los jueces,  los violadores y pedófilos con suerte están tres años presos y los que cometen crímenes atroces reciben penas mínimas en proporción al daño que produjeron en las víctimas y sus familias.  Las encuestas pierden valor cuando una verdad es tan evidente.

     Considerando que cada persona tiene su propia opinión, una crianza diferente y un sentido de la justicia generalmente equivocado, lo más sensato es considerar la opinión de alguien que esté por encima de todos nosotros, con una moral y un sentido de justicia perfecto e incuestionable.  Si usted es cristiano o creyente en Dios:  ¿no sería lógico conocer qué dice el Creador sobre el tema?  ¿Estará Dios de acuerdo en que un Estado aplique la pena de muerte?  ¿Nos enseña la Biblia sobre la pena capital?  Algunos creyentes dirán que es imposible que Dios esté de acuerdo porque él es amor y además, estableció el mandamiento que dice:  “No matarás”.  No obstante,  le invitamos a leer este volante y comprobar  las citas bíblicas sobre el tema.

     Primero que todo, es conveniente citar las definiciones de la palabra justicia.  Según el diccionario RAE: dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece //Aquello que debe hacerse según derecho o razón //  pena o castigo público  //  Atributo de Dios que castiga o premia según merece cada uno. Teniendo en cuenta las definiciones de la palabra justicia, iniciaremos este paseo por la palabra de Dios.  Lo primero es establecer que Dios es justo (Deuteronomio 32:4/ 2 Crónicas 12:6/ Esdras 6:5/  Salmo 7:9/ Salmo 11:7, etc.)  Citaremos la descripción de Dios, que nos entrega David en el Salmo 119:137, que dice: “Justo eres tú, oh Jehová, y rectos son tus juicios”  Por lo tanto, Dios es justo y juzga rectamente.  Dios le da a cada quien lo que le corresponde.

     Es importante recalcar que antes de que Dios entregara los diez mandamientos y las leyes para el pueblo de Israel, envió el diluvio para destruir a la humanidad y la causa fue que Dios  “vio que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5)   Dios aplicó la pena de muerte sobre todo el mundo, exceptuando a Noe y su familia.  Mas de alguno pensará: “bueno, está bien,  solo Dios tiene derecho a quitar la vida”.  Sin embargo, fue precisamente después del diluvio cuando el Señor estableció como debe pagar el que asesina a otro: “El que derramare sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada;  porque a imagen de Dios es hecho el hombre” (Génesis 9:6), es decir,  el que asesina a otro merece y debe morir.  De esta forma, Dios delegó a la humanidad la responsabilidad de administrar justicia y de aplicar la pena de muerte  cuando fuese necesario.

     Y esto es precisamente lo que ocurrió dentro del pueblo de Israel, en el cual Dios estableció la pena de muerte para las siguientes conductas que él consideraba DELITOS:

1. ASESINATO:  Números 35: 16-21; 30-33.  Deuteronomio 17:6.  Levítico 24:17.

Citaremos un pasaje: “y si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida es;  el homicida morirá: y si con piedra de mano, de que pueda morir, lo hiriere y muriere, homicida es;  el homicida morirá y si con instrumento de palo de mano, de que pueda morir, lo hiriere y muriere, homicida es;  el homicida morirá.  El pariente del muerto, él matará al homicida:  cuando lo encontrare él le matará.  Y si por odio lo empujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere;  o por enemistad lo hirió con su mano , y murió, el heridor morirá;  es homicida;  el pariente del muerto matará al homicida, cuando lo encontrare. (Números 35: 16-21)  Fíjese la forma en que Dios impartía justicia dentro de su pueblo Israel, estableciendo en estos casos que el pariente del muerto, era quien debía matar al asesino.

2. VIOLACIÓN:  Deuteronomio 22:25-27.  Más si el hombre halló una moza desposada en el campo, y él la agarrare (o forzare), y se echare con
ella,  morirá sólo el hombre que con ella se habrá echado;   y a la moza no harás nada; no tiene la moza culpa de muerte:  porque como cuando alguno se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es esto:  porque él la halló en el campo:  dio voces la moza desposada, y no hubo quien la defendiera.

Dios considera la violación de la misma gravedad que el asesinato y esta ley condenaba al violador a la pena de muerte.  Y si Dios consideraba la violación de una mujer tan grave como un homicidio y la sentencia era la muerte.  ¿Qué merecerá entonces, delante de Dios, el que viola a niños inocentes?

3. SECUESTRO:  Éxodo 21:16 y Deuteronomio 24:7.  “Asimismo el que robare a una persona y la vendiere, o se hallare en sus manos, morirá”


4.  FALSO TESTIMONIO EN UN CASO EN QUE EL CASTIGO HUBIERA SIDO LA PENA DE MUERTE PARA EL ACUSADO.  Deuteronomio 19:16-20

     Dios también estableció, dentro de su pueblo Israel, la pena de muerte por pecados religiosos, como por ejemplo: ofrecer sacrificios humanos (Levítico 20: 2-5), adorar otros dioses falsos y sacrificarles (Éxodo 22:20), por rehusar a vivir de acuerdo a la ley de Dios y oponerse a los sacerdotes o jueces (Deuteronomio 17:12), por practicar el ocultismo (Levítico 20:27), etc.  Además Dios ordenó la pena de muerte para los que hirieran o maldijeran a su padre o a su madre (Éxodo 21:15 y 17), para los hijos rebeldes a sus padres (Deuteronomio 21:18-21),  para los adúlteros (Levítico 20:10 y Deuteronomio 22:20), para los que practicaban la sodomía (conocida hoy como homosexualidad) Levítico 20:13, entre otros.

     Con todos estos pasajes bíblicos nos queda bastante claro que Dios estableció la pena de muerte.  Muchos se preguntarán entonces ¿Qué pasa con el mandamiento que dice “no matarás”?  ¿Se estará contradiciendo el Señor?

La palabra hebrea usada en Éxodo 20:13  “rasah” tiene por significado LA MUERTE DEL INOCENTE.  Es decir,  matar haciéndolo con intención  y hasta con alevosía.  En otras palabras, este mandamiento dice literalmente “No asesinarás”.  Cabe destacar que la misma ley del Antiguo Testamento no culpaba a aquellos que cometían homicidios accidentales o sin intención.  Compruébelo en Levítico 21:1-2 y en Números 35:22 -28.  Por lo tanto, la pena de muerte que aplica un Estado, no se contradice con el mandamiento “No matarás”, porque el homicidio que Dios condena es el de inocentes, no el de los culpables. 

¿Para qué Dios estableció la pena de muerte?

     La Biblia dice que uno de los objetivos de la aplicación de la pena de muerte era quitar el mal de en medio del pueblo, tal como lo dice en varios versículos que puede usted comprobar en el libro del Deuteronomio:  13:5, 17:7, 17:12, 19:19, 22: 21, 22, 24 y 24:27.  El ejemplo de la manzana podrida que todos conocemos es correctamente aplicado en este caso.  El matar una persona que era culpable de transgredir la ley de Dios, evitaba la corrupción del resto del pueblo.

      Otro objetivo era que los demás aprendieran del ejemplo, temieran y no cometieran delitos, es decir, era un ACTO PERSUASIVO.   Al contrario de lo que piensan los que se oponen a la pena de muerte, Dios estableció desde miles de años atrás que la pena de muerte sí es eficaz  para frenar los delitos graves: “Para que todo Israel oiga y tema y no vuelvan a hacer cosa semejante a esta cosa mala en medio de ti.” (Deuteronomio 13:11) En Deuteronomio 21:21, dice: “Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán con piedras y morirá: así quitarás el mal de en medio de ti;  y todo Israel oirá, y temerá  Claramente, Dios estableció la pena de muerte para que el resto de la sociedad israelita sintiera temor y la pensaran más de diez veces antes de  transgredir la ley.  Y como sabemos, Dios no cambia con el avance de la cultura o la modernidad.  Él entregó mandamientos, leyes, valores, principios, modelos y consejos que son como él:  eternos.  Si se aplicara este modelo de justicia en nuestra nación le diríamos adiós a la puerta giratoria y la impunidad de violadores y pedófilos.  Los ciudadanos honestos y trabajadores, podrían vivir en paz y además, se acabaría la sobrepoblación carcelaria.

      Aquí está la respuesta de por qué crecen las cifras de asesinatos a sangre fría, violaciones, pedofilia, asaltos con homicidio, femicidios, etc.   Porque no hay nada que haga temer a los delincuentes, no hay un castigo proporcional al daño que hacen.  Medite usted en este pasaje bíblico:  “Porque no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hombres está en ellos lleno para hacer el mal”  (Ecclesiastés 8:11) Dios es categórico: los delitos crecen porque no hay castigo para los malos.  En el caso de Chile, las penas son bajísimas y por lo tanto, no son un medio para atemorizar a los delincuentes.  Al contrario, como ven que el castigo no es de temer, su corazón está dispuesto a seguir delinquiendo.  ¿Cuántas veces hemos visto en televisión como los violadores en su primer día libre vuelven a violar y matar como si nada?  Porque el castigo no es proporcional al crimen que cometieron.  No temen al “castigo”, y cuando cometen delitos atroces salen riéndose y otros piden"disculpas"  solo para que no le den muchos años de condena.

       Si Dios es justo y él mismo estableció la pena de muerte  ¿por qué poner el grito en el cielo cada vez que se nombra la pena de muerte?  Lamentablemente, ha crecido esa creencia absurda de que el delincuente es una persona que tiene derecho a la vida porque la ley lo dice y muchos ponen argumentos que al final colocan al delincuente como víctima y al que clama por justicia, como una persona vengativa y que no tiene amor.  Increíble.  No se trata aquí de negarles la rehabilitación y la segunda oportunidad a los que han cometido delitos que no merecen pena de muerte.  Muchos defienden a los delincuentes que merecen pena de muerte, aferrándose al tan mal usado argumento de los “derechos humanos”  ¿Acaso el delincuente que violó y mató a un niño, respetó su derecho a la vida?  Obvio que no.  Y entonces ¿Por qué respetar su derecho a la vida?  Predican los derechos humanos y al que no respeta los derechos humanos de los demás lo defienden.  ¿Quién entiende esto?

     Dios delegó al Estado la responsabilidad de aplicar justicia y proteger a los que hacen lo bueno y esto lo confirma en el Nuevo Testamento:  “Toda alma se someta a las potestades superiores;  porque no hay potestad sino de Dios; y las que son , de Dios son ordenadas.  Así que, el que se opone a la potestad, a la ordenación de Dios resiste:  y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.  Porque los magistrados no son para temor al que hace el bien, sino al malo.  ¿Quieres, pues no temer la potestad?  Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;  porque es ministro de Dios para tu bien.  Mas si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo;  porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.  (Romanos 13:1-4) En los versículos anteriores Dios está confirmando que los que gobiernan tienen la autoridad y el deber de parte de él para castigar al que hace lo malo.  Para aplicar pena de muerte si es necesario, tal como él mismo lo estableció en su propio pueblo escogido y lo hizo cumplir.

     El Estado tiene el deber de proteger a los inocentes.   Este deber delegado por Dios a todos los gobernantes, jueces y autoridades de un pueblo o nación  es considerado en la sociedad “moderna” como un acto salvaje y vengativo y que viola el “derecho a la vida” garantizado en la constitución política de nuestro país.  Sin embargo, el Creador lo considera un instrumento de justicia, de verdadera justicia.  No se trata aquí de matar sin un previo juicio justo, sin testigos y pruebas.  Se trata de que la pena de muerte fue implementada por Dios, a fin de que las autoridades la hagan cumplir para proteger y vengar a los inocentes.  Ya estudiamos que incluso Dios, en ciertos casos, ponía al asesino en manos del pariente de la víctima para que éste lo matara.  ¿Se fija que la justicia de Dios es muy diferente a la de los hombres?  ¿Estará Dios equivocado? ¿Seremos más justos que él? 

     Uno de los versículos mal utilizados para estar en contra de la pena de muerte es el que dice:  “No paguéis a nadie mal por mal” y  “No os venguéis vosotros mismos, amados míos;  antes dad lugar a la ira; porque escrito está:  Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Romanos 12: 17 y 19).   Una de las reglas de una buena interpretación bíblica es interpretar el pasaje en su contexto.   El contexto es que Pablo está hablando a hermanos de Roma, aconsejándoles contra la venganza personal, asegurándoles que la venganza es de Dios y este consejo, por aplicación está destinado a todos los cristianos.  Si alguien se porta mal conmigo, me miente, me traiciona o me hace un daño que no constituye delito, no debo vengarme, sino hacerme un lado para que el Señor de la recompensa.  Diferente es si soy víctima de un asalto, estafa, robo, violación o asesinan a un pariente,  el Estado está autorizado por Dios para aplicar un castigo proporcional al delito, incluyendo la pena de muerte, tal como lo dice en Romanos 13.  La Biblia no se contradice. 


     Cuando uno pretende enfrentar un pasaje bíblico con otro que es aparentemente contradictorio, se debe leer cuidadosamente el contexto del pasaje y tener cierto conocimiento bíblico.  Lo ideal es que la persona que haga esto sea un cristiano arrepentido y bautizado y el Espíritu de Dios esté habitando en él.  Si estas condiciones se cumplen, las aparentes contradicciones desaparecen y la claridad se hace evidente.  Creemos que con lo expuesto en este volante es suficiente para entender que Dios estableció la pena de muerte, como un acto de justicia y persuasión.

     Vivimos en un país cada vez mas inseguro, ya que no hay justicia verdadera y el Estado se ha desligado de su obligación, establecida por Dios de proteger y vengar a los inocentes.  Como cristianos, la única esperanza que nos queda es confiar en Jesucristo y en su protección incomparable y llamar al Evangelio de Salvación a todos los que no conocen a Dios y que puedan en Cristo, estar seguros ellos y sus familias.   Bendiciones.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Halloween

                                           
                ¿TRADICIÓN, JUEGO INOCENTE O MALA ENSEÑANZA?


     Conozcamos más de la tradicional fiesta del Halloween, lo cual nosotros relacionamos con disfraces, calabazas y grupos de niños pidiendo dulces.  Hay personas que piensan que no debería celebrarse en Chile, puesto que es una fiesta extranjera y también, hay algunos que ven esta fiesta como un  juego para que los niños se entretengan y salgan de  lo común.  Sin embargo, pocos se han preocupado de averiguar y comprobar los orígenes de tal celebración, que cada año tiene más adeptos.

     El Halloween  tiene su origen en lo que se conoce como Reino Unido, Irlanda y el norte de Francia.  Allí vivían los celtas, grupo de pueblos politeístas, los cuales creían en la reencarnación, estudiaban el vuelo de las aves y restos de animales sacrificados para adivinar el futuro y posiblemente, sacrificaban seres humanos a sus diferentes “dioses”.  La clase sacerdotal eran los druidas,  los cuales celebraban el Año Nuevo el 31 de octubre, con una fiesta a Samhain, su dios de la muerte.  Ese día era el último día de la cosecha y el principio del invierno.  Los celtas creían que Samhain o Samán le permitía a las almas regresar a sus casas esa noche.  Para mantener a esos espíritus contentos y alejar a los malos espíritus los celtas dejaban comida o dulces fuera de sus hogares.  Esta tradición se convirtió en lo que hoy se conoce como trick or treat  (dulce o travesura) 

     Pero los espíritus no solo eran apaciguados o alejados por la comida.  También se encendían grandes fogatas, donde quemaban animales, cosechas y posiblemente, seres humanos como sacrificios.  Durante la celebración algunos usaban disfraces, hechos con la cabeza y piel de animales.  También se encendían antorchas y se usaban máscaras para espantar a los malos espíritus.  En la fiesta a Samán, se practicaba también la magia, la adivinación por el vuelo de las aves (ornitomancia) o por las entrañas de los animales. (Aruspicina)

     Cuando los romanos conquistaron a los celtas, estos influenciaron el mundo céltico con su festival a la diosa romana de la cosecha, llamada Pomona.  Posteriormente, llegó el catolicismo, que en vez de reprimir estas fiestas las absorbió, y estableció el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos. De esta forma mezclaron estas fiestas, con el objetivo de transformarlas en una fiesta religiosa.  Sin embargo, un gran número de celtas no aceptaron las tradiciones católicas  y por esa razón, actualmente se celebra el Halloween.

     El Halloween llego a América aproximadamente en el año 1800, cuando llegaron  inmigrantes desde Irlanda y Escocia e introdujeron esta fiesta a Estados Unidos.  En este país, se produjo una mezcla con el SATANISMO.  Imagínese una fiesta, que tuvo su origen en un pueblo que adoraba varios dioses, que creían en las ciencias ocultas y sacrificaban animales y además, mezclada con el satanismo.  Comenzaron en Estados Unidos, principalmente, crímenes horrendos que ocurrían en la noche del Halloween  –y siguen ocurriendo- y aún en Chile ocurrió el caso de una joven que asesinaron en esta fecha.

      Ahora le invitamos a comparar esta información resumida de la historia del Halloween  con lo que Dios nos enseña en la Santa Biblia, en la cual no puede haber ninguna mala enseñanza, por supuesto.  La Biblia, además es el libro consultado en las religiones más conocidas y por lo tanto, sería contradictorio que un creyente celebrara este tipo de fiestas.  Sabemos que esta fiesta se originó en la celebración que los celtas dedicaban a Samán, que era el dios de la muerte que ellos tenían.  Los celtas creían en varios dioses, es decir, que eran idólatras, lo que contradice la enseñanza cristiana que nos presenta un solo Dios, el Creador.  “Yo el primero y yo el último, y fuera de mí no hay Dios” (Isaías 44: 6); “antes de mí no fue formado Dios, ni lo será después de mí” (Isaías 43: 10); “y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí”  (Isaías 45: 21); “Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo….” (Deuteronomio 32: 39)   

     Como segundo punto, los celtas practicaban la magia, la adivinación y probablemente, sacrificios humanos.  Todas estas prácticas fueron prohibidas por Dios: “No sea hallado en ti, quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico, ni quien pregunte a los muertos.  Porque es abominación (digno de ser condenado) a Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18: 10 y 11)  En el libro de Apocalipsis, hay dos sentencias contra los hechiceros e idólatras (capítulo 21: 8 y 22: 15), estas sentencias confirman que Dios condena dichas prácticas. 

      En tercer lugar, el único que tiene potestad sobre los espíritus es Dios.  La Biblia nos deja bastante claro lo que sucede con todos los espíritus de las personas que mueren.  “y el polvo se torne a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio” (Eclesiastés 12: 7)    Estas palabras nos enseñan que el espíritu de la persona que muere vuelve a Dios, porque fue Dios quien le dio ese espíritu.     Luego, dice la Biblia lo siguiente: “porque los que viven saben que han de morir: mas los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en el olvido.  También su amor y su odio y su envidia, feneció ya: ni tiene ya más parte en este siglo, en todo lo que se hace debajo del sol.”  (Eclesiastés 9: 5 y 6)  Nos queda bastante claro que los muertos no tienen más participación en el mundo de los vivos, es decir, en nuestro mundo.  Por lo tanto, es una falsedad absoluta que los espíritus anden visitando o cuidando a sus parientes y penando porque quedaron con asuntos pendientes o tuvieron una muerte muy trágica.  Dios tiene dominio sobre todos los espíritus de las personas que se mueren y no se va a estar prestando para juegos, ni les va a dar permiso a los muertos para que visiten o asusten a los vivos.   Por lo tanto, es poco probable el contacto de los seres humanos con los espíritus de los muertos, sobre los cuales sólo Dios tiene dominio y autoridad.

      Estimado lector, es muy común en el mundo, celebrar cualquier cosa que parezca divertida, sin averiguar antes el verdadero significado y origen.  Si comparamos estas tradiciones o fiestas con lo que Dios nos entrega mediante la Santa Biblia, nos daremos cuenta que estos tipos de celebración no tienen su raíz en la verdadera fe y que, además no constituyen ninguna enseñanza positiva para nuestros hijos.  El Halloween lo que hace es entregarnos la idea, entre juegos y disfraces, que puede ser posible el contacto de los espíritus con los seres humanos, es decir, promueve el ocultismo.  No debemos olvidar que está estrechamente ligado al culto al diablo.  Además, es la segunda fiesta que más vende en Chile, después de la navidad.

     El sociólogo y experto en sectas, Humberto Lagos, hizo notar que el Halloween esta directamente relacionado con el SATANISMO y que  también promueve antivalores que se están manifestando en los niños que no les dan dulces, los cuales ensucian y destruyen parte de las casas donde se le han negado las golosinas.  El experto dijo que si bien no hay tantos crímenes como en Estados Unidos, se realizan rituales satánicos la noche de Halloween en nuestro país.   Lagos aseguró que esta celebración, considerada como un juego,  puede dañar nuestra identidad nacional y  los valores que le entregamos a nuestros hijos y aconsejó a los padres a tener la  capacidad de hacer discernir a los niños desde pequeños que significado tiene lo que están jugando.   También resalto el negocio que hay detrás de esta fiesta extranjera que induce a COMPRAR disfraces y dulces, sin analizar el trasfondo del asunto. 

     La Biblia dice que los simples (personas de escaso entendimiento) creen a toda palabra. (Proverbios 14: 15).  Le invitamos a no ser simple, a estar más informado y a analizar lo que celebra.  Si esta fiesta tiene un mal origen y está basada en prácticas contrarias a las enseñanzas del Señor,  quiere decir que no puede entregarnos nada bueno a nuestras vidas y menos a nuestros hijos, que necesitan nuestra dirección en este mundo que es propenso a confundir lo bueno con lo malo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La T.V. y su Influencia

LA TELEVISIÓN CHILENA


           Sin duda, la televisión ocupa un tiempo muy importante de la mayoría de los chilenos.  Para muchos, es una grata compañía y para otros, lo ideal para relajarse un rato después de una dura jornada de trabajo.  Sin embargo, la televisión actual no es la misma que hace veinte o treinta años.  Ha avanzado impresionantemente en tecnología.  Hoy tenemos acceso a televisores más grandes, con mejor sonido, pantalla plana o de plasma, etc.  También podemos acceder a canales internacionales, conectar el televisor al DVD, etc.  No obstante, en el plano del contenido lamentablemente, la televisión ha tenido un gran retroceso.  La mayoría del contenido de la televisión chilena es el sexo, la violencia, las drogas, la delincuencia, la infidelidad, etc.  Como bien dijo Luis Emilio Guzmán, guionista de “Cárcel de Mujeres”, cuando fue entrevistado sobre el contenido de las teleseries en Chile:  “Las teleseries son el fiel reflejo del chileno”.   Lo que nos confirma una degradación moral y la pérdida de valores trascendentales en gran parte de nuestra sociedad.  

          Hay diferentes puntos de vista sobre el tema.  Mientras  muchos coinciden en que ya no ven televisión con sus hijos sin tener el control en la mano,  para alcanzar a cambiar el canal ante una escena no apropiada; otros afirman que los niños no se dan cuenta o no entienden todavía las escenas. Incluso hay personas que les enseñan a sus hijos que la desnudez es totalmente natural y por lo tanto, no lo deben ver como algo malo.  En lo que seguramente estamos todos de acuerdo es que los puntos de rating reflejan, indudablemente, lo que más le gusta ver a los televidentes.  Las escenas de desnudos y sexo son las que marcan el punto más alto, lo que nos revela que son las favoritas.  Incluso han salido al aire escenas de sexo y desnudos entre dibujos animados para niños de 6 o 7 años.  Créalo, pues en nuestras manos está la respuesta de la carta que enviamos a Chilevisión, en la cual catalogan su error como “una promoción no adecuada”.  Ante estos argumentos resulta inevitable plantearse algunas preguntas ¿qué tan natural es el desnudo?  ¿Qué tiene de malo?  ¿Es apropiado para la formación de nuestros hijos que vean escenas de relaciones sexuales?  ¿Es beneficioso para nuestros hijos que vean escenas que incluyen groserías, violencia,  malos ejemplos y obscenidades?

          Lo más probable es que su respuesta dependa de su formación moral, de su educación e, indiscutiblemente,  de su creencia religiosa.   El diccionario Larousse define la palabra MORAL como:  Ciencia que enseña las reglas que deben seguirse para hacer el bien y evitar el mal.  En consecuencia, enl concepto de moral es algo muy variable de una persona a otra.   Algo puede ser muy bueno y entretenido para alguien, mientras que para otros es inaceptable.  ¿Será posible entonces que exista alguien que sea una autoridad incuestionable en lo que a moral se refiere?   El objetivo de este volante es que usted reciba la enseñanza de alguien que no puede equivocarse en sus juicios o estimaciones, un ser al cual no podemos imponerle una escala de valores, y que está libre de presiones, influencias e injusticias.  Sí, ese ser es Dios.    Él  nos ha establecido reglas y límites a nuestro actuar, las cuales quedaron registradas en las Sagradas Escrituras o Santa Biblia.   A la luz de la palabra del Señor podemos afirmar que la única  moral válida e incuestionable es la que él nos entrega a lo largo de sus enseñanzas y preceptos, es decir, la moral de Dios.   Los consejos, enseñanzas y mandamientos que el nos entrega para seguir el bien y evitar el mal.

       Recordemos lo que dice el salmista refiriéndose a los mandamientos del Señor: “La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.  Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos”  (Salmo 19: 7-8)   Indudablemente, todo lo que el Señor dejó establecido en su palabra es justo, fiel, perfecto, puro y recto.  En este punto es importante aclarar que aunque hay muchas leyes y estatutos que fueron establecidos para Israel,  estos nos manifiestan el juicio o la estimación del Señor sobre estos asuntos; nos hablan de cómo él considera estos actos.  Si Dios condenaba que entre los familiares descubrieran su desnudez,  como claramente está escrito (Levítico 18: 6 – 17 y 20: 19 – 23)  esto nos debe bastar para entender que no es del agrado de Dios, que las personas circulen desnudas en una protesta o como sucedió tiempo atrás con un fotógrafo extranjero que vino a sacar una fotografía de cientos de personas desnudas.    Queremos citar el caso de un hijo de Noé, que vio a su padre desnudo y fue maldecido por esa causa.  Esto sucedió mucho antes de que Dios entregara leyes a Israel, y ya en ese tiempo era una grave falta de respeto, ver la desnudez de los padres, como lo confirma el libro del Deuteronomio:  “Maldito el que deshonrare a su padre y a su madre” (Cáp. 27:16) Si  Dios condenaba estos actos dentro de la familia,  ¿cree usted que, en la actualidad a Dios le agrada que las personas se desnuden en  cualquier lugar o que nuestros hijos vean desnudos a personas que ni siquiera conocen?  La respuesta es evidente. 

           Medite usted en el siguiente contraste.  Los nudistas afirman que la ropa sólo sirve para atraer la atención erótica sobre el cuerpo, excitando un deseo sexual insano.  Es decir, piensan que la ropa es un mal elemento.  Ahora si usted lee los consejos del apóstol Pablo y del apóstol Pedro sobre la vestimenta de las mujeres cristianas, encontrará las palabras vergüenza y modestia, que son sinónimos de recato, pudor y falta de vanidad. (1 de Timoteo, cap. 2: 9 y 10;  1 de Pedro, cap. 3: 3 - 6)  La recomendación de los apóstoles es totalmente contraria al pensamiento nudista.  Si la ropa es un mal elemento, ¿no lo habría sabido el Señor? ¿No lo habría prohibido?  Es imposible que los nudistas tengan la razón y el Creador esté equivocado.  Si andar desnudo no tiene nada de malo, entonces no estarían estos consejos en la Biblia.   Además, si retrocedemos al principio de la historia ¿por qué Jehová hizo túnicas de pieles para Adam y  Eva  y los vistió, antes de sacarlos del huerto del Edén? (Génesis 3: 21) Además, existen una serie de leyes sobre la desnudez que Dios entregó a Israel en el Antiguo Testamento que condenan el desnudo. (Levítico, capítulo 18 y 20)  y si bien, eran leyes especiales para Israel, nos muestran como Dios considera estos asuntos.   Y para finalizar con el tema del desnudo, nuestros modelos como cristianos:  los profetas, el Señor Jesucristo y los apóstoles, nunca anduvieron desnudos por ahí o enseñaron a hacerlo.  Si alguien pretende ser cristiano y nudista al mismo tiempo, es que realmente no conoce al Dios en el cual dice creer.

            En una sociedad que se esmera en ser cada vez más avanzada, los  “moralistas” -como mal llaman a personas decentes que no quieren caer en el juego de la tolerancia-  son rechazados y catalogados como retrógrados. Muchas de las personas que están a favor del desnudo, de la promiscuidad, de la libertad sexual, el homosexualismo, etc., se consideran creyentes, cristianas o simplemente dicen saber que hay un ser superior en alguna parte.  Si usted es una de estas personas, es hora de que conozca verdaderamente al Dios al cual se refiere.  Si usted analiza el mensaje del Evangelio, se encontrará con que Dios, es amor y perdona al pecador, pero al pecador que se arrepiente y no al que persiste en su mal camino. Dios amó a todo el mundo.  Y precisamente envió a Jesús a morir por nosotros, para que nos arrepintiéramos y dejáramos de hacer lo malo, a fin de que nos perdone.  Si Dios fuera como la mayoría dice que es, estarían demás las palabras que Jesús le dijo a la mujer adúltera que iban a apedrear:  “Ni yo te condeno:  Vete y no peques más” (Juan 8:10 y 11) o lo que dijo al paralítico de Bethesda:  “He aquí has sido sanado;  no peques más, porque no te venga alguna cosa peor” (Juan 5:14)  

            La mayoría de los religiosos presentan un Dios tolerante a la permanencia del pecado.  La verdad es que el ser humano siempre quiere caracterizar a Dios a su manera.  No obstante, la  Biblia nos da testimonio de un Dios que excluye, es decir que deja afuera a los que no viven de acuerdo a sus enseñanzas o mandamientos.  Un ejemplo claro de esto lo encontramos en Levítico, en donde se establecía que los que consultaban los adivinos, los adúlteros, los sodomitas, idólatras,  etc., eran muertos por la ley de Jehová. (Cáp. 20: 6-13)  Dios al escoger a Israel como su pueblo, lo apartó de entre todos los pueblos de la tierra y les entregó leyes y estatutos y dejó fuera a todos los otros pueblos e incluso también estableció la endogamia y prohibió estrictamente que los israelitas emparentaran con los pueblos extranjeros.  ¿Habrá cambiado Dios?  ¿Acaso aceptará ahora el homosexualismo o la infidelidad?  ¿Aprobará ahora Dios lo que antes condenaba?  

          El apóstol Pablo dice: “¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios”.  Y el Apocalipsis, también dice: “Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, y los DISOLULTOS, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.” (Cáp. 22: 15).  Estos versículos nos confirman las leyes que Dios estableciera para Israel, nos prueban que Dios sigue excluyendo aquellas personas que no se convierten a lo que él estableció como justo, y nos confirman que el Señor está muy lejos del concepto que los religiosos han enseñado de él.  Estimado lector, probablemente no hayan sido de su agrado estas palabras, pero considere que nuestros argumentos son nada más que lo que Dios dejó establecido y no son fruto de nuestra invención.  Fíjese que la misma condenación se encuentra establecida para los homicidas, como para los disolutos.  El término DISOLUTO significa: licencioso, libertino, depravado, desenfrenado e inmoral.  Dios excluye de su reino y de la salvación del alma a las personas que practican la disolución, el adulterio o la “infidelidad”, el homosexualismo, etc.  Estos son pecados sumamente graves, que incluso nos dejan fuera del reino de Dios.  Y esto es lo que se muestra en televisión hoy día.  Y ni hablar de los programas faranduleros, en donde se envidian, critican, desprecian, humillan y “pelan” unos a otros como si nada.  Todas estas malas actitudes van en contra de lo que Jesús nos enseña en su palabra, sobre el amor al prójimo, la bondad, la humildad, la templanza y la mansedumbre.  Seguramente, toda esa gente que aparece en esos programas, ni siquiera conoce el significado de estas palabras. 

           Queremos incluir a las pandillas y tribus urbanas también, que manifiestan abiertamente soberbia, agresividad, violencia, vicios, inmoralidad, etc.  Incluso crímenes y golpizas entre los diferentes grupos.  En un reportaje en televisión, hace un tiempo habló una animadora de fiestas pokemonas.  Ella misma contó lo que hacían durante las fiestas los adolescentes chilenos:  se drogan, tienen sexo y se emborrachan.  Y resulta que ellos son el modelo que los niños y jóvenes chilenos siguen ¿Qué le parece?  ¿Quiere usted que sus hijos sigan estos ejemplos?

          Con todos estos argumentos bíblicos, no nos cabe duda que el contenido de la televisión en general,  no es adecuado ni para nosotros como cristianos, ni para la formación de nuestros hijos.  Queremos aclarar que existen excepciones en la televisión, como programas educativos, dibujos animados, programas infantiles, documentales, reportajes,  noticias, concursos y otros,  cuyo contenido no es el sexo, la violencia, las drogas, etc.  El tema da para pensar mucho, pero lo importante es que prime la moral que Dios nos enseña a todos los cristianos en su palabra y no lo que nosotros consideremos correcto.  Recuerde lo que le dijo Dios a Isaías: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos” (Cáp. 55. 8)   Ojalá no sea usted ese tipo de “cristianos” que creen en Dios, pero cuando la palabra de Dios, escrita en la Biblia va en contra de su propio pensamiento, opiniones o gustos, la rechazan o la tratan de acomodar para que la palabra se adecue a su estilo de vida.  Es tiempo de ser verdaderos cristianos.

        Que el Señor le bendiga, ahora y siempre.  Son nuestros sinceros deseos.